Entradas

LA FUENTE ESCONDIDA

Imagen
  I Bajo el manto sutil de una llovizna suave surge en el camino la fuente, musgo y piedra, otrora plena en aguas ocultas de la tierra, que afloran en manantial libre, sin llave. II Tras recorrer las grutas y cuevas milenarias, el agua —cuna y origen de nueva vida— brota en el sendero, limpia y renacida, fluyendo entre raíces y sombras solitarias. III Semioculta en los pliegues de la naturaleza, la fuente se disuelve, tímida y hundida, camaleón de musgo, de sombra y de aspereza, mientras la hierba avanza reclamando lo que olvida. IV Los zarzales abrazan sus muros oxidados, borrando lentamente la huella de otras manos, ocultando, celosos, las aguas desveladas que un día calmaron la sed de los humanos.

La Isla

Imagen
La Isla  En medio de Puerto León Se alza orgullosa la Isla Mirando de frente al ladrón Sin temer su acometida Isla de los sueños rotos De imperdurables amigos De tragos y confesiones  De momentos compartidos  Refugio de amores ocultos De inconfesables pasiones De noches de luna llena De inolvidables canciones El agua de los barrancos Corre con fuerza a abrazarte Te rodea por todas partes Haciéndote inexpugnable En tu interior habitan  Las almas de los ausentes Acariciando los pinos  Susurrando a los vivientes Aún flotan en aguas profundas Los recuerdos de la infancia  Los primeros escarceos Y los silbidos del guarda En los meses de estío ardiente tiendes tu puente de tierra, acogiendo a los que llegan cual amante que se entrega Surcamos por tus veredas Caminamos tus orillas Nos miramos en tu espejo  Donde el tiempo se maquilla Cada paso deja huella Cada instante se hace eterno Cada palabra es suspiro  Cada silencio, un pensamiento  jose marí...

POEMA DEL AGUA

Imagen
Agua, espuma, rumor, canta en el viento, hermosa y vibrante, preñada de vida, baja del cielo, acariciando la tierra, discurre gozosa, buscando nuevos ríos, se remansa en las cuencas, reposando en su aliento, aflora en manantiales, calmando la sed del viajero, antes de volver a la sima donde su eco se pierde en lo profundo del alma. Agua, solo agua, como un suspiro eterno, que nunca se detiene, y siempre vuelve a empezar jmpaez enero 2026

Canto a Santa Bárbara

Canto a Santa Bárbara Santa Bárbara bendita, Patrona de los mineros, oye, que te están cantando, atiende, que canta un minero. Cuando te canta el minero, con los dos puños cerrados, con lágrimas en los ojos, con los dientes apretados, le está cantando a su gente, a su amigo y a su hermano, a su compañero de turno, áquel que ya no está a su lado, áquel que se quedó en la tierra, perdido en su último paso. Cuando el minero te canta, con la voz entrecortada, con el corazón alegre, la mirada emocionada, le está cantando a su madre, a su esposa, a su amada, dando gracias a la Vida por cada nueva jornada. Cuando te canta el minero, con la frente levantada, las rodillas en el suelo, las manos entrelazadas, le reza con devoción a tu figura divina, rogando tu protección en el fondo de la mina. Cada canto es un lamento, una alegría, una plegaria. Santa Bárbara, atiende, escucha, que es tu pueblo el que te canta. Oye su canto y escucha más allá de las palabras,...

Cosas que pasan en julio

  Cosas que pasan en julio La Zarza, 2025 Entramos en el mes de julio y el alma se va templando, la tarde se hace caricia y el tiempo se va despacio. Las cigarras no descansan, las siestas saben a antaño, los pájaros buscan la sombra y el aire pasa silbando. Hay tomates en la mata, Los huertos se estan regando el campo se queda quieto y la Pipa sigue manando. Las farolas del paseo ya ensayan la luz temprana, la plaza espera las risas, ya se acerca la Velada. Será julio, será el pueblo, será que me está pasando que en La Zarza todo canta para seguir disfrutando 

EL REENCUENTRO

Y entonces, en ese instante preciso, una brisa suave se levantó, acariciando el rostro de todos los presentes y refrescando el sudor de aquella calurosa tarde del 13 de julio. Todo quedó suspendido por unos segundos, fundiendo para siempre las  dos almas, devolviendo al mundo su ritmo y, a ellos, su promesa eterna.
 Cantaba el ruiseñor.  Era una noche húmeda del mes de mayo.  Le acompañaba el rumor ( leve, susurrado  casi imperceptible) de las últimas  aguas de primavera, escasas, que se deslizaban perezosas por el barranco camino al dique, como si no tuvieran prisa, como si no quisieran dejar de acariciar el bajo fondo de pizarra para marcharse, a ser posible, no más allá del chorro.  Bajo la luz plateada de la luna llena que asomaba por el alto Alcornocoso, las escorias romanas,  aun templadas por el ardiente sol del mediodía, escondían, bajo sus aristas y oquedades, alacranes, que en esa noche cálida, dormían.  La sombra del Cerrejon se difuminaba confundiendose con la arboleda perdida, antes repoblada, del último y advertido incendio.  Los riscos junto a la  Pipa emergian, brillando como piedras preciosas nacaradas, húmedas por las suaves gotas de rocío.  La fuente manaba, aún alegre,  con su blanca  cara  humedecida, ofreci...