EL VIEJO POLVORIN
EL POLVORÍN Allá en la loma dormida, silencioso y olvidado, queda el viejo Polvorín, guardián de un tiempo pasado. En sus entrañas guardaba la pólvora y la dinamita, que con mecha y con barreno hacían caer la pirita. Sus muros de piedra, heridos, cuentan al viento su historia, recordando a los mineros, su esfuerzo, sudor y gloria. Hoy yace en la calma del campo, cubierto de musgo y olvido, pero en cada piedra dormida late un eco no extinguido Es la voz de aquellos hombres, Su sudor y su rutina Desgastando su existencia en el fondo de la mina. Aún susurra, allá en el pozo, el crujir de la madera, el temblor de la barrena, el trueno de la cantera. Y aunque el tiempo lo consuma, y lo envuelva en el olvido, el Polvorín sigue en pie, testigo de un pueblo vivo. jose maría paez febrero de 2026