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LAS CALLES MALAGAS

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  Las primeras casas de los mineros La leyenda de las calles Málagas, el primer barrio minero Hace mucho tiempo, cuando La Zarza empezaba a crecer al calor de la mina, llegaron hombres y mujeres   de muchos lugares buscando trabajo. Eran mineros. Con sus manos y con mucha fuerza, sacaban de la tierra el mineral que después viajaba a lugares muy lejanos. Pero aquellos hombres, al terminar sus duras jornadas, necesitaban un lugar donde descansar. Y el Pinar, que todo lo ve y todo lo escucha, supo que había llegado el momento de ayudar. ❧   ❧   ❧ Cuenta la leyenda que, una noche, los Minicantos se reunieron entre los pinos. —Los mineros necesitan un hogar —dijo el más pequeño de todos. —Entonces se lo daremos —respondieron los demás. Y aquella noche, piedra a piedra, los Minicantos ayudaron a trazar el camino de las primeras calles del barrio minero. Al amanecer, los obreros empezaron a construir once pequeñas casas. Eran humildes, con paredes senci...

El fuego presentido

  El fuego presentido Antes de que ardan los campos, antes de que nazcan la llama, la tierra ya nos avisa, manda señales, reclama. Los pastos crecen sin miedo, esperando su desbroce; la maleza abraza el monte, sin nadie que la controle. La calima cubre el cielo, dibuja grises de sombras; el calor se vuelve eterno, secando raíces y hojas. Y luego llega el hombre: el interés, la venganza, el descuido, la imprudencia… la chispa que todo alcanza. Y todo comienza. Comienza el fuego, las llamas, el humo, que todo lo borra, los gritos, el miedo, la rabia. Y acaba la calma. Se rompe el silencio a gritos, arden los sueños despiertos, arden los pastos y montes, arde la memoria de un pueblo. Pero el fuego no es traidor, manda señales de aviso; señales que no escuchamos, señales que desoímos. Porque antes de la quema, antes del dolor y el miedo, el monte pide cuidado, Nos pide que lo cuidemos Protejamos nuestros campos, Hagamos por mer...

GIRASOLES DE PAZ

  *Girasoles de paz* Que donde hubo tanques, vuelvan a florecer los girasoles. Donde aullaban las sirenas, vuelvan a sonar las campanas. Donde hubo ruinas, renazca la esperanza. Donde hubo lágrimas, vuelva la sonrisa, y bailes y cánticos de paz. Y donde la guerra sembró dolor, que la tierra recoja la  cosecha de la vida. Que renazcan los girasoles. Girasoles de paz.

LA NOCHE EN LA QUE LUMI Y LOS MINICANTOS ILUMINARON LA VELADA

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✨ La noche en que Lumi iluminó la Velada de La Zarza ✨ En La Zarza-Perrunal hay una pequeña isla rodeada de agua. Se llama la Isla de los Minicantos. Está llena de piedrecitas redondas, lisas y de muchos colores. Son piedras llevadas por los Minicantos, que allí practican cómo hacer las torres de piedras bailarinas. Los niños del pueblo siempre juegan a buscarlas. Pero pocos saben que, cuando cae la noche, los Minicantos despiertan. 🌙 Abren sus ojitos. Estiran sus pequeñas piernas y corren a buscar más piedras. Y empiezan a reír bajito para que nadie los descubra. Porque los Minicantos son los guardianes de la alegría. 🏮 Una tarde de verano, todo el pueblo estaba preparando la Velada de La Zarza. Había farolillos de colores, música, mesas llenas de dulces, y los niños corrían de un lado a otro esperando que llegara la noche. Pero desde lo alto del Pinar, Gorka, el gigante gruñón, miraba enfadado. —¡Demasiadas risas! ¡Demasiada luz! —gruñó. Y decidió hacer una travesura. Esperó a que ...

EL CABEZO DE LOS SILOS: LA LEYENDA DE LA MONTAÑA ROJIZA

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EL CABEZO DE LOS SILOS La leyenda de la montaña rojiza En La Zarza-Perrunal, si miras bien hacia el horizonte, verás una montaña que no se parece a ninguna otra. Es rojiza. Brillante. Con franjas de colores que van del naranja al violeta, del blanco al marrón oscuro. Se llama el Cabezo de los Silos . Y a sus pies hay un lago. Un lago muy raro. Un lago de agua roja. Los niños que lo ven por primera vez siempre preguntan lo mismo: —¿Por qué la montaña es de ese color? —¿Por qué el agua es roja? Y los mayores sonríen de una manera extraña antes de empezar la historia. Hace muchísimos años, el Cabezo de los Silos era mucho más grande que ahora. Tan grande… que casi tocaba las nubes. Y algunas mañanas, cuando amanecía, parecía estar tan cerca del Sol que casi podían hablarse en secreto. Muy cerca de allí, entre los árboles del Pinar, vivía Gorka , el gigante gruñón. A Gorka no le gustaba el calor. Ni la luz brillante. Ni los largos días de verano. —¡El Sol mol...

GORKA, EL GIGANTE GRUÑÓN

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  🌲 La leyenda de la Piedra del Gigante Gruñón 🌲 Hace muchísimos, muchísimos años, cuando nuestros abuelos todavía no habían nacido, en el pinar de La Zarza vivía un gigante muy, pero que muy gruñón. Se llamaba Gorka y, aunque era enorme y fuerte como un pino centenario, siempre estaba de mal humor. A Gorka no le gustaba el canto de los pájaros, ni el olor de las flores, ni la luz del sol. Lo que más deseaba era el silencio y la oscuridad. Un día, harto del ruido y de la alegría del bosque, decidió hacer algo terrible: ¡robar el sol! Aquella noche, mientras todos dormían, Gorka subió hasta la cima del cabezo de los Silos y, con sus grandes manos, atrapó el sol en una red hecha con ramas de zarza. Después corrió hasta su cueva y lo encerró detrás de una enorme puerta de piedra, tan grande que nadie podía moverla. A la mañana siguiente, el pinar despertó sin luz. No había sol, solo frío y oscuridad. Los pájaros dejaron de cantar, las flores se marchitaron y los pinos parecían trist...

La Isla de los Minicantos

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  En medio del Dique de Puerto León, en el pueblo de  La Zarza,  hay una pequeña isla que casi nadie conoce. Se llama la Isla de los Minicantos. Durante el día parece una isla tranquila, llena de pinos, juncos, piedras y agua brillante. Pero allí viven unos seres diminutos y mágicos: los Minicantos. Son muy tímidos. Si oyen pasos fuertes, voces altas o ramas que se rompen, se esconden enseguida entre las rocas y los árboles. Por eso casi nadie los ve. A veces, quienes caminan despacio y miran con atención sienten una pequeña chispa en el aire… como si algo los estuviera observando con curiosidad. Cuando cae la noche y la luna se refleja en el agua, los Minicantos despiertan. Entonces empieza su momento favorito. En silencio, se reúnen en la orilla y cruzan hasta un rincón secreto del pinar: el Valle de las Piedras Bailarinas. De día, aquel valle parece dormido. Las piedras descansan quietas entre la hierba y la tierra. Pero cuando llega la noche, todo cambia. Los ...

El Valle de las Piedras Bailarinas

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  El Valle de las Piedras Bailarinas En La Zarza había un pinar al que los niños del pueblo iban muchas tardes. Les gustaba caminar entre los árboles, seguir senderos estrechos, escuchar a los pájaros y respirar aquel olor de resina, tierra tibia y agujas secas de pino. Una tarde de verano salieron juntos Clara, Leo, Vera, Bruno y Nora. Clara caminaba delante, porque siempre encontraba caminos escondidos. Leo miraba el suelo para descubrir huellas, piedras curiosas y senderos seguros. Vera llevaba una libreta pequeña donde dibujaba las cosas que le llamaban la atención. Bruno se fijaba en las luces, las sombras y las formas que hacían las ramas. Y Nora, la más pequeña, lo miraba todo con ojos de asombro. Caminaron un buen rato. El sol empezaba a bajar y el pinar estaba tranquilo. De pronto, el sendero se abrió. Delante de ellos apareció un pequeño valle escondido. Los cinco se quedaron quietos. Había piedras redondas, lisas y plateadas. Algunas parecían apiladas unas sobre otras co...

LAS PIEDRAS BAILARINAS

Las Piedras Bailarinas del Pinar Una leyenda de La Zarza-Perrunal En el pinar hay un secreto. Un secreto que solo algunos conocen. Dicen los mayores que, cuando cae la tarde y todo se vuelve tranquilo, las piedras… despiertan. Pero no son piedras normales. Son las piedras bailarinas. En un valle escondido, donde el camino se hace más estrecho y el bosque se abre un poquito, hay torres hechas de piedras. Están unas encima de otras, muy bien colocadas. Y lo raro es que… nadie las ha construido. Simplemente están allí. Y aún hay algo más curioso. Si vuelves otro día, ya no están igual. Algunas son más altas. Otras han cambiado de sitio. Como si alguien hubiera jugado con ellas por la noche. Porque sí… las piedras bailan. Pero tienen un secreto: Si cierras los ojos, se mueven. Si las miras, se quedan quietas. Por eso, si quieres verlas bailar, tienes que confiar. Dicen que en ese lugar viven unos guardianes invisibles que cuidan el bosque. No se ven, pero están. Y les gusta jugar con las p...

PASCUA 2026

Se alzan al aire las manos unidas.    Se unen bailando los pies en el suelo.  Se juntan cantando las coplas al vuelo. Se olvidan de pronto las causas perdidas. Despiertan de nuevo las ganas dormidas   Resurgen las fuerzas, más quiero, más puedo  Se goza la vida con otros, sin miedos Se abrazan de nuevo las almas amigas                        Se enredan las bocas con cantos y risas  Se esparce alegria que envuelve y desborda  Se alarga la tarde sin pausa y sin prisas. Se sellan promesas que el tiempo transforma Se prenden candelas al llegar la brisa Se enciende la noche en Monte Caborda.  jmpaez Pascua 2026  

PREFIERO

  Me gusta más la calma que la bulla, La tierra que la bandera, La risa que la carcajada, La mirada que la indiferencia. Prefiero  las rosas a los fusiles, La palabra al silencio, El roce a la distancia, La poesía al manifiesto. El abrazo a dar la espalda, El apretón de manos al documento, La mesa compartida al reservado, La cabaña al monumento. Me quedo con lo corriente y sencillo, Con lo más cercano y tierno, Con lo que no se comercia, Con lo que se queda dentro, Ahí puedes encontrarme, Si te apetece el encuentro. jmpaez marzo 2026 .....

LA FUENTE ESCONDIDA

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  I Bajo el manto sutil de una llovizna suave surge en el camino la fuente, musgo y piedra, otrora plena en aguas ocultas de la tierra, que afloran en manantial libre, sin llave. II Tras recorrer las grutas y cuevas milenarias, el agua —cuna y origen de nueva vida— brota en el sendero, limpia y renacida, fluyendo entre raíces y sombras solitarias. III Semioculta en los pliegues de la naturaleza, la fuente se disuelve, tímida y hundida, camaleón de musgo, de sombra y de aspereza, mientras la hierba avanza reclamando lo que olvida. IV Los zarzales abrazan sus muros oxidados, borrando lentamente la huella de otras manos, ocultando, celosos, las aguas desveladas que un día calmaron la sed de los humanos.

La Isla

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La Isla  En medio de Puerto León Se alza orgullosa la Isla Mirando de frente al ladrón Sin temer su acometida Isla de los sueños rotos De imperdurables amigos De tragos y confesiones  De momentos compartidos  Refugio de amores ocultos De inconfesables pasiones De noches de luna llena De inolvidables canciones El agua de los barrancos Corre con fuerza a abrazarte Te rodea por todas partes Haciéndote inexpugnable En tu interior habitan  Las almas de los ausentes Acariciando los pinos  Susurrando a los vivientes Aún flotan en aguas profundas Los recuerdos de la infancia  Los primeros escarceos Y los silbidos del guarda En los meses de estío ardiente tiendes tu puente de tierra, acogiendo a los que llegan cual amante que se entrega Surcamos por tus veredas Caminamos tus orillas Nos miramos en tu espejo  Donde el tiempo se maquilla Cada paso deja huella Cada instante se hace eterno Cada palabra es suspiro  Cada silencio, un pensamiento  jose marí...

POEMA DEL AGUA

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Agua, espuma, rumor, canta en el viento, hermosa y vibrante, preñada de vida, baja del cielo, acariciando la tierra, discurre gozosa, buscando nuevos ríos, se remansa en las cuencas, reposando en su aliento, aflora en manantiales, calmando la sed del viajero, antes de volver a la sima donde su eco se pierde en lo profundo del alma. Agua, solo agua, como un suspiro eterno, que nunca se detiene, y siempre vuelve a empezar jmpaez enero 2026

Canto a Santa Bárbara

Canto a Santa Bárbara Santa Bárbara bendita, Patrona de los mineros, oye, que te están cantando, atiende, que canta un minero. Cuando te canta el minero, con los dos puños cerrados, con lágrimas en los ojos, con los dientes apretados, le está cantando a su gente, a su amigo y a su hermano, a su compañero de turno, áquel que ya no está a su lado, áquel que se quedó en la tierra, perdido en su último paso. Cuando el minero te canta, con la voz entrecortada, con el corazón alegre, la mirada emocionada, le está cantando a su madre, a su esposa, a su amada, dando gracias a la Vida por cada nueva jornada. Cuando te canta el minero, con la frente levantada, las rodillas en el suelo, las manos entrelazadas, le reza con devoción a tu figura divina, rogando tu protección en el fondo de la mina. Cada canto es un lamento, una alegría, una plegaria. Santa Bárbara, atiende, escucha, que es tu pueblo el que te canta. Oye su canto y escucha más allá de las palabras,...

Cosas que pasan en julio

  Cosas que pasan en julio La Zarza, 2025 Entramos en el mes de julio y el alma se va templando, la tarde se hace caricia y el tiempo se va despacio. Las cigarras no descansan, las siestas saben a antaño, los pájaros buscan la sombra y el aire pasa silbando. Hay tomates en la mata, Los huertos se estan regando el campo se queda quieto y la Pipa sigue manando. Las farolas del paseo ya ensayan la luz temprana, la plaza espera las risas, ya se acerca la Velada. Será julio, será el pueblo, será que me está pasando que en La Zarza todo canta para seguir disfrutando 

EL REENCUENTRO

Y entonces, en ese instante preciso, una brisa suave se levantó, acariciando el rostro de todos los presentes y refrescando el sudor de aquella calurosa tarde del 13 de julio. Todo quedó suspendido por unos segundos, fundiendo para siempre las  dos almas, devolviendo al mundo su ritmo y, a ellos, su promesa eterna.

EL RUISEÑOR DE LA PIPA

 Cantaba el ruiseñor.  Era una noche húmeda del mes de mayo.  Le acompañaba el rumor ( leve, susurrado  casi imperceptible) de las últimas  aguas de primavera, escasas, que se deslizaban perezosas por el barranco camino al dique, como si no tuvieran prisa, como si no quisieran dejar de acariciar el bajo fondo de pizarra para marcharse, a ser posible, no más allá del chorro.  Bajo la luz plateada de la luna llena que asomaba por el alto Alcornocoso, las escorias romanas,  aun templadas por el ardiente sol del mediodía, escondían, bajo sus aristas y oquedades, alacranes, que en esa noche cálida, dormían.  La sombra del Cerrejon se difuminaba confundiendose con la arboleda perdida, antes repoblada, del último y advertido incendio.  Los riscos junto a la  Pipa emergian, brillando como piedras preciosas nacaradas, húmedas por las suaves gotas de rocío.  La fuente manaba, aún alegre,  con su blanca  cara  humedecida, ofreci...

DOMINGO DE PASCUA

 Pascua 2025 Ya llega el Domingo de Pascua, y La Zarza resucita: sin procesiones ni santos, sin pila de agua bendita. Resurrección de cariño, de esperanza y alegría, de hermandad y convivencia, de amistad y de familia. Caborda se llena de cantos, Puerto Cantina, de vida, los abrazos se hacen lazos, las caras lucen sonrisas. Toma un trago, compañero, que la banda ya nos llama; vamos a bailar al corro y a cantar por sevillanas. Que el día dure cien horas, que la tarde caiga larga, que las candelas se apaguen con el lucero del alba. Y que vengamos de vuelta con los canastos vacíos, los hombres medio borrachos y los chiquillos dormíos.

EL VIEJO POLVORIN

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  EL POLVORÍN Allá en la loma dormida, silencioso y olvidado, queda el viejo Polvorín, guardián de un tiempo pasado. En sus entrañas guardaba la pólvora y la dinamita, que con mecha y con barreno hacían caer la pirita. Sus muros de piedra, heridos, cuentan al viento su historia, recordando a los mineros, su esfuerzo, sudor y gloria. Hoy yace en la calma del campo, cubierto de musgo y olvido, pero en cada piedra dormida late un eco no extinguido Es la voz de aquellos hombres, Su sudor y su rutina Desgastando su existencia en el fondo de la mina. Aún susurra, allá en el pozo, el crujir de la madera, el temblor de la barrena, el trueno de  la cantera. Y aunque el tiempo lo consuma, y lo envuelva en el olvido, el Polvorín sigue en pie, testigo de un pueblo vivo. jose maría paez febrero de 2026